
Modifica la superficie exterior penetrando en ella y convirtiéndola en hidrorepelente del agua y humedad. También permite que la humedad escape de la fachada en forma de vapor de agua. Protege contra hongos, bacterias y algas.
Especialmente desarrollado como hidrorepelente en sustratos porosos (ladrillos, piedra, etc.), no es brilloso y mantiene el aspecto natural de los sustratos.
Logra una fachada seca, permitiendo respirar a las paredes sin cambiar la apariencia de las mismas.


La nanotecnología puesta al servicio de las fachadas de nuestras obras, edificios o viviendas, para que las inclemencias del tiempo, las lluvias o la humedad no las afecte ni las deteriore.
Con la aplicación posterior a pinturas y barnices, tiene una resistencia de más de 15 años.
PROTECCIÓN DE FACHADAS DE: